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¿Cuántos modos de realizar copias de seguridad existen?

Las tres formas más comunes de respaldar información, lo que cuesta cada una en espacio y tiempo, y por qué los expertos combinan las tres en vez de elegir una.

Soluciones TI adaptables

Este artículo va sobre las formas en que realmente se respalda la información en la práctica.

Antes de empezar, te recomendamos pasar por nuestro primer artículo, donde explicamos qué son las copias de seguridad. Existen al menos cinco maneras de hacerlas; hoy vemos las tres más comunes.

Copias de seguridad completas

Una copia completa respalda toda la carga de trabajo: un servidor, un equipo personal, o sólo una carpeta en específico. Para hacerlo, la aplicación de respaldo toma el sistema entero junto con el registro del sistema operativo, que no es más que la base de datos donde se guardan los ajustes de aplicaciones y dispositivos de Windows. Si el dispositivo falla, una copia completa restaura absolutamente todo, sobre el mismo equipo o sobre uno nuevo.

Copias de seguridad incrementales

Una copia incremental toma lo que haya cambiado desde la última copia, sea del tipo que sea. Supongamos que tus respaldos corren de lunes a viernes, con una copia completa el lunes e incrementales el resto de la semana. La del martes guarda sólo lo que cambió desde el lunes. La del miércoles, sólo lo que cambió desde el martes, y así hasta el viernes.

Hay un detalle que conviene saber. Si necesitas restaurar desde el viernes, todas las copias de lunes a jueves tienen que estar íntegras. Si la del miércoles está dañada, esos datos se perdieron.

Copias de seguridad diferenciales

Una copia diferencial toma lo que haya cambiado desde la última copia completa. Mismo ejemplo: copia completa el lunes, y el martes todo lo que cambió desde el lunes. La diferencia aparece el miércoles, que vuelve a copiar todo lo que cambió desde el lunes — así que ya incluye los cambios del martes y del miércoles. El jueves hace lo mismo, arrastrando de lunes a jueves. Cada copia es más grande que la anterior, pero cada una se sostiene sola.

Así se comparan las tres.

Completa

  • A favor: contiene toda la información, así que el porcentaje de recuperación es mayor — no depende de ninguna otra copia.
  • En contra: ocupa mucho espacio, por lo que no se recomienda hacerla a diario. Al ser más grande tarda más en recuperarse, y en pago por uso la factura sube porque estás guardando más GB.

Incremental

  • A favor: ocupa menos espacio, ya que sólo se almacenan los últimos cambios. Es más rápida de obtener y cuesta menos en pago por uso.
  • En contra: todas las copias de la cadena deben estar en buen estado para poder recuperar, porque dependen unas de otras y cada una guarda información distinta.

Diferencial

  • A favor: sólo necesitas la última copia diferencial y la última completa para restaurar. Ocupa menos espacio que una completa.
  • En contra: ocupa más espacio que una incremental.

Lo que recomiendan los especialistas es combinar los tres tipos, para aprovechar las ventajas de cada uno. Así tus datos quedan bastante más seguros que apoyándote en un solo método.

Respaldar y restaurar datos es hoy una parte básica de operar cualquier organización. Contar con un servicio que se encargue, y entender cómo se hace de forma segura, dejó de ser un detalle técnico para volverse una responsabilidad de gestión.

Recuerda: el activo más importante de tu negocio son tus datos.

Coméntanos qué te pareció el artículo y cómo proteges hoy los datos de tu empresa.

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